Diego Rivera no fue un pintor cualquiera, ¿eh? Cambió el arte de México con sus murales y se hizo famoso mundialmente.

Desde niño era un prodigio. Con beca, se fue a Europa y absorbió de todo: Fauvistas, Cézanne, Rousseau... ¡pura influencia!

Volvió a México. Abandonó lo europeo por un estilo nuevo, con lo azteca. Y sí, se metió en la política.

Sus murales políticos fueron la bomba. Pero en NY, un Lenin en un mural... ¡tremendo lío! Lo destruyeron.

Su historia con Frida, puro fuego: amor, infidelidades (¡hasta con la hermana!), divorcios, luego se volvieron a casar.

¿Quieres conocer sus obras maestras y todo el legado que dejó? Lee la segunda parte de esta historia.

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