Francis Bacon pintaba cosas intensas, un poco perturbadoras, que te hacían pensar en la existencia humana. Un estilo único, ¿sabes?
Su arte tan violento, según él, venía de una niñez muy turbulenta. Soldados cerca, la guerra siempre presente. Fuerte, ¿eh?
Su padre no aceptaba su homosexualidad, lo castigó y lo echó de casa por probarse ropa. Menuda historia familiar.
Anduvo por Londres, Berlín, París... sin rumbo. Pero en el camino encontró el arte y en Berlín, un despertar total.
Amigos y amantes morían como moscas, incluido George Dyer, que se suicidó antes de su gran expo. Un dolor que pintó.
Pura intensidad, ¿no? Su arte lo inmortalizó. No te pierdas el artículo completo, hay mucho más que ver.
Ler Matéria Completa!