Vermeer nos dejó cuadros que son pura magia. Luz, forma y una calma que te atrapa, siempre.
Nació en Delft, 1632. Su padre, un tipo con visión, tejía seda y vendía arte en su posada familiar.
¿Quién le enseñó a pintar? Nadie lo sabe fijo. Algunos dicen Rembrandt o Fabritius. Su papá pagó mucho, eso sí.
Se casó con Catherina, y se hizo católico. Ahí hizo su primera obra 'seria', bien distinta a lo demás.
Su cuñado casi mata a su esposa embarazada. La sirvienta la salvó. Pero en sus cuadros, ¡ni rastro de jaleo!
Gastaba fortunas en pigmentos de lujo, como el lapislázuli. Esa obsesión lo hundió en deudas. Entra para saber cómo terminó!
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