Pedro Américo fue un gigante del arte en Brasil. Pintor, poeta, científico... ¡un tipo que hacía de todo!

Nació en 1843 en Paraíba. Papá violinista le metió el gusanillo del arte y pronto fue un niño prodigio dibujando.

Con menos de 10 años, un científico lo contrató para dibujar flora y fauna en una expedición. ¡Menuda aventura!

Su talento le abrió las puertas de la Academia Imperial. El mismísimo Emperador Pedro II lo becó para estudiar en Europa.

A los 16, en París. Escuela de Bellas Artes, Sorbona... ¡Estudió de todo! Física, filosofía, literatura. Un crack.

Volvió, se casó, dio charlas. Pero lo mejor de su obra viene ahora. ¿Listo para verla? Pincha para la segunda parte.

Ler Matéria Completa!