La pintura de Millet, ¡qué barbaridad! Era un grito contra la injusticia, pero con una luz mágica que lo envolvía todo.

Millet iba a pintar una historia bíblica, pero acabó mostrando a labradores anónimos, calientes y sucios, descansando un rato.

Las Espigadoras: tres mujeres en primer plano. Ropa áspera, miseria a la vista. Un trabajo agotador, grano a grano.

El Sembrador: un tipo luchando. Los cuervos le roban las semillas, la sombra avanza. Su esfuerzo, ahí queda.

Su última obra: Caza de Pájaros por la Noche. Un bosque oscuro, antorchas y palos. Un final bastante macabro para Millet.

¿Te picó la curiosidad? Hay mucho más detrás de estas obras. Entra y mira el artículo completo.

Ler Matéria Completa!