Dalí pintó 'La Ascensión de Cristo' y le dio un giro muy loco a esta escena tan clásica. Es puro Dalí.
Esta obra salió de un sueño cósmico que Dalí tuvo. Sí, un sueño súper vívido que tardó 8 años en pintar.
En ese sueño vio el núcleo de un átomo. Para Dalí, ¡ese era el mismísimo espíritu unificador de Cristo!
La perspectiva está al revés, te juro. Los pies de Cristo te apuntan, arrastrándote al centro de la obra.
Gala, su esposa, es María. Llora desde el cielo, triste por ver a su hijo irse del mundo terrenal, ¡qué fuerte!
Esta pintura te vuela la cabeza. ¿Quieres ver más detalles de la locura de Dalí? Checa el artículo completo.
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