Botero nos sumerge en su “Vía Crucis”, una serie cruda de óleos y dibujos que, uhm, duelen.
Esta obra es una crítica mordaz, pues compara el sufrimiento de Jesús con la injusticia de hoy. La historia se repite.
¿Ves soldados romanos con relojes o policías? Botero metió detalles actuales para gritar la violencia de hoy.
Figuras grandotas y redondas, el sello de Botero. Él no pintaba gordos, solo quería dar volumen. Y punto.
O sea, la Pasión en las calles de Medellín, con Judas convertido en Pablo Escobar. ¡Un guionazo brutal!
Hay 27 óleos y 34 dibujos esperándote. ¿Quieres ver cómo Botero reimaginó todo esto? Lee el artículo completo.
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