
Fernando Botero: Vida y Obra. Un Vistazo a sus Creaciones y Estilo Único
El universo de Fernando Botero, un artista inconfundible. Sumérgete en su vida, su técnica distintiva y la crítica social plasmada en cada figura voluminosa.
(Sem Penalidade CLS)
El genio dedicó su alma a pintar el techo de la capilla más famosa del mundo.
Sorprendentemente, le tomó más de 4 años, trabajando en condiciones casi asfixiantes.
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LA OBRA DE FERNANDO BOTERO
Su obra abarca cerca de tres mil pinturas y más de doscientas esculturas, además de incontables dibujos y acuarelas. Sus primeras creaciones evidencian un marcado carácter expresionista; sin embargo, fue tras años de aprendizaje y numerosos viajes cuando forjó el estilo que lo consagraría.
Botero ha realizado más de 50 exposiciones individuales por todo el mundo, y sus lienzos alcanzan cifras elevadas en el mercado, hallándose en los rincones más diversos del planeta, siempre impregnados de una gran calidad artística. En la creación de sus obras iniciales, el artista sintió la influencia del pintor francés Paul Gauguin y de los mexicanos Diego Rivera y José Clemente Orozco, a través de libros y reproducciones. En casa de un amigo, disfrutaba contemplando una reproducción de Pablo Picasso, “Mujer frente al espejo”, y otra de una pintura de Giorgio de Chirico.
Las características inconfundibles del arte de Botero fueron bautizadas como “Boterismo”, ya que presenta figuras rollizas, siempre con un volumen exagerado, lo que puede aludir a una crítica política o, simplemente, a un toque de humor. Sus esculturas censuran, sobre todo, la avaricia humana. Aunque se dedica mayormente a retratos, bodegones y paisajes también son parte esencial de su producción, al igual que la escultura.
Cuando al artista le preguntaban por qué pintaba personas "gordas", él respondía: “¡Yo no pinto gente gorda!”. A primera vista, podríamos pensar que nos gasta una broma, pues en realidad, cuesta creer que los personajes de sus lienzos sean esbeltos. Todo lo contrario. Sin embargo, al adentrarnos en su discurso, vemos que tiene toda la razón. El artista insiste en que posee un estilo propio, el de dar volumen a todas las cosas, ya sean personas, animales u objetos. Así, el gigantismo de las formas es simplemente una elección estética, su manera particular de concebir el arte. Ya habíamos visto esta deformación en El Greco, con sus figuras sinuosas, alargadas, y en el cubismo de Picasso. Y, hasta en la deformación, se aprecia su anhelo de mostrar la sensualidad de sus creaciones.
Fernando Botero: GALERÍA DE ALGUNAS PINTURAS:
REINTERPRETACIONES DE OBRAS DE ARTE
También descubrimos en su obra algunas reinterpretaciones. La más célebre, quizás, sea su versión de la Mona Lisa, de Leonardo da Vinci. Otras reinterpretaciones incluyen la escena de una boda de Jan van Eyck, donde el autor inmortaliza El matrimonio Arnolfini, entre otras...
Fernando Botero: ESCULTURAS
Fiel a su estilo de emplear el volumen, en sus esculturas se vale de las formas para plasmar su particular visión sobre las personas y las costumbres.

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