Guernica: El Alma Desgarrada de Picasso
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Guernica: El Alma Desgarrada de Picasso

Guernica no es solo una pintura; es un documento vivo. Picasso plasmó en ella el horror y la desolación de un pueblo, un eco que aún resuena con cruda verdad.

A

Arthur

Curadoria Histórica

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Considerada una de las obras más trascendentales del siglo XX, Guernica, de Pablo Picasso, no es una mera pintura; es un testamento, un grito histórico plasmado en lienzo.

En cada pincelada, la obra nos susurra su propia historia; nos invita a desentrañar los hilos de una época lejana, a escrutar los aspectos políticos, culturales y sociales de un periodo convulso que marcó a fuego el alma de España.

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- Pero, ¿qué mensaje quiso legarnos el genio? Su propio poema, desgarrador y visceral, no deja lugar a dudas sobre los horrores que plasmó en este lienzo colosal:

«Gritos de niños, gritos de mujeres, gritos de pájaros, gritos de flores, gritos de camas, gritos de árboles y piedras, gritos de ladrillos, de muebles, de coches, de sillas, de cortinas, de cacerolas, de gatos y de papel, gritos de olores que se propagan uno tras otro, gritos de humo que pica en los hombros, gritos que se cuecen en la gran silla, y de la lluvia de pájaros que inunda el aire.»

A principios de 1937, en el epicentro de la Guerra Civil española, el genio cubista Pablo Picasso recibió un encargo del gobierno republicano de Madrid: un mural imponente para el Pabellón Español de la Exposición Internacional que se celebraba aquel año en París. Sin embargo, el artista, en sus propias palabras, atravesaba «el peor momento» de su vida, tanto en lo personal como en lo creativo. A finales de abril, cuando la barbarie del bombardeo de Guernica irrumpió en la historia, Picasso se hallaba sumido en la falta de inspiración. Fue la noticia de aquella masacre lo que encendió la chispa de su genio, transformando su desesperanza en arte puro.

Toda expresión artística, sin excepción, se halla inextricablemente unida a la Historia misma. En este lienzo monumental, el artista volcó sin reservas toda su consternación, su angustia más profunda. La obra, de una vigencia escalofriante, se ha grabado a fuego en la memoria colectiva de la humanidad.

Para adentrarnos en las entrañas de esta pintura, es imprescindible comprender el torbellino de acontecimientos que sacudían el mundo en el preciso momento en que el artista dio vida a esta obra maestra:

En 1936, Hitler selló un infame pacto de «amistad» y cooperación con la Italia de Mussolini. Alemania e Italia no tardaron en intervenir en la guerra civil española, prestando un apoyo crucial a las fuerzas totalitarias del General Francisco Franco, quien combatía sin piedad a la república española, legítima representante de las fuerzas populares. Al respaldar a Franco, el nazismo encontró en España un campo de pruebas macabro para sus nuevas armas, ensayando las tácticas militares que, poco después, devastarían Europa en la Segunda Guerra Mundial. La ciudad de Guernica se convirtió así en un laboratorio de muerte; su población fue masacrada sin piedad. El fatídico 26 de abril de 1937, los temibles bombarderos de la Legión Cóndor redujeron a escombros y cenizas la villa vasca de Guernica. Aquel ataque aéreo, una pesadilla que se extendió por solo tres horas, segó la vida de 1.645 civiles inocentes.

La noticia de esta tragedia inaudita, anunciada en pleno desfile del 1º de Mayo de 1937 en París, fue la chispa brutal, la inspiración que Picasso, sin saberlo, anhelaba. Sin un segundo que perder, el artista tomó sus pinceles, bajo la mirada penetrante de su compañera de entonces, la fotógrafa Dora Maar. Este episodio de violencia desatada quedó grabado a fuego, eternizado, en el lienzo-denuncia de Picasso, un testimonio mudo de los horrores inenarrables de aquel bombardeo infame.

Pablo Picasso, siempre alerta, siempre combativo, nunca fue ajeno a las injusticias sociales. Profundamente comprometido, se erigió en un feroz oponente del franquismo y del nazismo. La anécdota es célebre: durante la exposición en el Pabellón de la República, un representante de la embajada de Hitler en París, observando la pintura, le espetó: «¿Es obra suya, Maestro?». La respuesta de Picasso, contundente y lapidaria, resonó: «¡No, es obra de ustedes!».

ANÁLISIS DE LA OBRA

Para un artista de la talla de Picasso, una obra de arte nunca fue un mero objeto estético; siempre, siempre, cumplió una función social intrínseca, vital.

Guernica - Pablo Picasso
Guernica. Pablo Picasso. 1937. Óleo sobre Lienzo (3,49 m x 7,77 m) - Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid, España)

Al adentrarnos en el lienzo, nos topamos con figuras que gritan aflicción, dolor, una inseguridad lacerante, un sufrimiento insondable, como esa madre desesperada con su hijo en brazos o el caballo desbocado. Picasso, con una maestría que hiela la sangre, optó por una paleta de colores exclusivamente neutros; era impensable usar tonalidades vivas ante tal horror y la devastación incomprensible de la guerra. Ciertas figuras, como la pequeña flor, el toro imponente y la mano que sostiene una lamparilla, se alzan como poderosos símbolos, preñados de significados que nos invitan a un sinfín de interpretaciones.  Son elementos que, en el conjunto de la obra, nos hablan de la lucha feroz, de la violencia que asoló el pueblo y, al mismo tiempo, encarnan el renacer, la esperanza inquebrantable de un pueblo que fue brutalmente masacrado.

Numerosos historiadores sostienen que la figura del hombre con los brazos extendidos, en la parte superior derecha del lienzo, es un eco, una inspiración directa de una de las obras más conmovedoras de Goya, otro pintor español de genio inigualable. En 1808, Goya plasmó «El Tres de Mayo», donde inmortalizó una circunstancia trágica que desgarró España: el fusilamiento de civiles españoles en las calles a manos del implacable ejército de Napoleón Bonaparte.

Guernica - Pablo Picasso - Tres de Mayo de 1808
El Tres de Mayo de 1808. Francisco de Goya. 1814. Óleo sobre lienzo (2,68x 3,47m)  - Museo del Prado, Madrid (España)

Al confrontar ambas obras, se revela una analogía estremecedora, una semejanza que va más allá de lo pictórico, aunque con una sutil pero profunda diferencia: en Guernica, los brazos del hombre se extienden desesperadamente hacia arriba, en un intento inútil por detener las bombas que desgarran el cielo. Goya, por su parte, evoca la figura de Jesucristo, quien también pereció con los brazos abiertos, recordándonos, con cruda verdad, que las injusticias sociales, lamentablemente, se repiten una y otra vez a lo largo de la historia.

Aunque el pintor acentuó el carácter crudo y realístico de la escena, nadie podría dudar de que la obra, al mismo tiempo, es una invitación a los abismos del surrealismo. Algunos estudiosos la ubican dentro del expresionismo; otros, siguiendo la propia preferencia de Picasso, la definen como un viaje audaz por el realismo, salpicado de destellos metafóricos que desafían la razón.

La obra, en un acto de exilio autoimpuesto, permaneció fuera de España por más de cuarenta años, resguardada en Nueva York. Fue el propio Picasso quien estipuló que el lienzo no regresaría a su patria mientras Franco siguiera aferrado al poder. Finalmente, en 1981, Guernica volvió a pisar suelo español, un regreso cargado de simbolismo y justicia histórica.

Guernica - Pablo Picasso

Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispín Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso

fue mucho más que el artista moderno más grande; él y su obra, de una riqueza multifacética asombrosa, encarnan el espíritu mismo del siglo XX.  Un verdadero cosmopolita, se adentró en el impresionismo francés, la pintura figurativa española y la poderosa arte primitiva africana. Múltiple hasta el tuétano, pintó, esculpió, creó litografías, diseñó escenarios de ballet y, aún así, halló tiempo para inventar el Cubismo y, sí, amar... Con cada nueva pasión, su arte recibía un impulso fresco, vibrante, lo que nos permite considerar su colosal obra como un vasto y apasionante relato autobiográfico.

Para ahondar en la vida y la obra de Pablo Picasso .... haz clic aquí 

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