
Juan Gris: El joven visionario del cubismo y sus raíces artísticas
Juan Gris: El joven visionario del cubismo y sus raíces artísticas
(Sem Penalidade CLS)
Un artista español de talla, Juan Gris desarrolló una obra fundamental en la gestación del cubismo, y su enfoque matemático y racional de la composición dejó una huella imborrable en generaciones posteriores de artistas abstractos. Sobre los cimientos del cubismo primigenio, él edificó, llevando el movimiento por senderos inéditos.
Aun cuando en ocasiones su brillo ha sido eclipsado por figuras como Pablo Picasso y Georges Braque, Gris es un innovador clave, sin duda, en la evolución de la pintura moderna.
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Las telas de Gris se distinguen al instante de las de sus contemporáneos, nutridas por su formación como ilustrador; lucen una estética pulcra, casi publicitaria, con elementos de diseño bien definidos en cada trazo.
BIOGRAFÍA
José Victoriano Carmelo Carlos González-Pérez vino al mundo en Madrid un 23 de marzo de 1887; más tarde, se metamorfosearía en Juan Gris, uno de los pilares de la pintura cubista.
Era el decimotercero de catorce hermanos.
De 1902 a 1904, asistió a la Escuela de Artes e Industria de Madrid; allí se adentró en las matemáticas, la física y el dibujo mecánico.
Era un alumno aventajado, sí, pero la rigidez de la vida académica no lo seducía. Su innata destreza para el dibujo lo impulsó, sin embargo, a reorientar su interés hacia el estudio del arte.
En 1905, se formó en pintura bajo la tutela de José Moreno Carbonero, un artista respetado y de gran éxito en Madrid, mentor, entre otros, de Salvador Dalí y Pablo Picasso.
Fue durante su tiempo con Carbonero cuando González-Pérez adoptó el nombre de Juan Gris.
En 1906, tras vender cuanto poseía, se trasladó a París poco después del deceso de su padre. Ciudad que sería su hogar, en gran medida, por el resto de su vida.
Sin embargo, al haber eludido el servicio militar obligatorio en España, carecía de pasaporte, lo que le impedía tanto salir de Francia como regresar a España.
En sus primeros años parisinos, se ganó la vida como ilustrador y caricaturista satírico para una miríada de revistas y publicaciones periódicas.
Se instaló en la célebre comuna artística de Montmartre, en el Bateau Lavoir, donde coincidió con Picasso, Braque, Matisse y la escritora americana Gertrude Stein, quien, con el tiempo, se convertiría en una ferviente admiradora y coleccionista de su obra.
Conforme forjaba lazos con otros artistas, comenzó a volcar más energía en su propia pintura.
Siguiendo los pasos de Picasso y Braque, inicialmente se adentró en el estilo que, más tarde, se etiquetaría como cubismo analítico, caracterizado por su paleta monocromática, el empleo de rejillas lineales y la fragmentación del objeto en planos geométricos.
Aunque Gris sentía un respeto inmenso por Picasso, el mayor, quizá, se sintiera amenazado por el talento del joven, o simplemente hastiado por su adulación; lo que llevó a Stein a sentenciar:
«Juan Gris fue la única persona que Picasso deseaba que se marchara».
En 1912, a pesar de la asimetría de su relación, su retrato de su mentor cosechó la aclamación de compañeros artistas y críticos al ser expuesto en el Salón de los Independientes.
Ese mismo año, firmó un contrato que otorgó al marchante de arte alemán Daniel-Henry Kahnweiler el derecho exclusivo de comercializar su obra.
Tras años de penurias económicas en París, el acuerdo le brindó mayor estabilidad y propició que su trabajo llegara a un público más vasto e influyente.
A comienzos de la década de 1910, si bien muchos ya reconocían su talento singular, su obra, no obstante, transitó el austero sendero monocromático del cubismo analítico, para, a partir de 1914, virar rumbo hacia el cubismo sintético —una fase posterior, marcada por un empleo más audaz y expansivo del color y un enfoque compositivo afín al collage—.
Distanciándose, paulatinamente, de Picasso y Braque, su obra de este último período se distingue por su desmarque de la abstracción destructora y por el uso de colores vivos y armoniosos en combinaciones atrevidas.
Sobre el cubismo, sentenció:
«El cubismo es moverse alrededor de un objeto para aprehender diversas apariencias sucesivas que, fundidas en una única imagen, lo reconstituyen en el tiempo».
Para desentrañar el resto de esta apasionante travesía, le invitamos a nuestro próximo artículo: Juan Gris: Desafíos, Triunfos y el Legado de un Maestro Cubista.
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