
Ismael Nery: Biografía y Obra: La Vida Fascinante del Artista Modernista
Ismael Nery: Biografía y Obra: La Vida Fascinante del Artista Modernista
(Sem Penalidade CLS)
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Le invito a adentrarse en la vida y obra de Ismael Nery, uno de los artistas más fascinantes del modernismo brasileño.
Nacido en 1900 en Río de Janeiro, Nery forjó un legado artístico signado por su originalidad y una sensibilidad a flor de piel.
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Su obra navega por distintos estilos, pero es en el surrealismo donde halla su expresión más honda.
Bajo la influencia de movimientos europeos como el cubismo y el surrealismo, Nery gestó un lenguaje singular, explorando temas tan complejos como la espiritualidad, el inconsciente y la esencia humana.
Su pintura, con una paleta de colores intensos y un enfoque poético, nos sumerge en un cosmos de simbolismos y significados velados.
No solo pintor, Nery fue también poeta y ensayista, enriqueciendo la cultura brasileña con una mirada artística e intelectualmente deslumbrante.
Adentrándonos en la vida y la obra de Ismael Nery, nos vemos arrojados a un universo de belleza, misterio y honda reflexión.
Ismael Nery fue un artista brasileño fundamental, marcado por la rotunda influencia del expresionismo, cubismo y surrealismo.
Hablar de este coloso del arte es desvelar una verdad que pocos conocen, pero cuya trascendencia para la historia del arte visual brasileño es, sencillamente, inmensa.
Ismael Nery: BIOGRAFÍA

Ismael Nery vino al mundo el 09 de octubre de 1900 en la ciudad de Belém do Pará. Su familia se trasladó al Río de Janeiro cuando él era apenas un niño.
Todo apunta a que la pasión por el arte lo atrapó desde su más tierna juventud.
Ingresó en la Escuela Nacional de Bellas Artes - ENBA, entre 1915 y 1916, pero el rigor académico del curso no caló en su espíritu.
Durante ese período, se dedicó a la copia en yeso de esculturas de la antigüedad grecorromana y, a través de ellas, despertó en él una fascinación por la figura humana, un leitmotiv que devoraría la mayor parte de sus inquietudes artísticas.
En la ENBA recibió clases de Henrique Bernadelli, cuyo aliento y elogios encendieron aún más su fervor por el arte.
En 1920, viajó a París para pulir sus estudios.
Permaneció en la Académie Julian durante tres meses; fue en ese lapso cuando germinaron las influencias expresionistas, ya con el sello dramático personal que signaría su obra.
En Europa, el modernismo lo abrazó.
Escudriñó los lienzos de artistas cubistas como Pablo Picassoo, Georges Braque, André Lhote y Fernand Léger . Durante su estancia en el viejo continente, bebió de buena parte de la tradición artística.
Ismael también se reveló fascinado por el expresionismo alemán.
Se sumergió en las obras de los maestros del Renacimiento, y comenzó a admirar con fervor la pintura de ese periodo, especialmente la de Tintoretto, Paolo Veronese, Miguel Ángel Buonarroti y Rafael.
En Italia, se topó también con la pintura metafísica de Giorgio de Chirico, por la cual mostró un interés desmedido.
En 1921, ya de vuelta en Brasil, y con un honor que lo embargaba, fue nombrado dibujante en la sección de Topografía y Arquitectura de la Dirección del Patrimonio Nacional, un organismo adscrito al Ministerio de Hacienda.
Allí conoció al poeta Murilo Mendes, uno de sus más fervientes impulsores, clave en la preservación de la memoria y el legado del artista.
Su amigo poeta desentrañó su compleja personalidad y el "Esencialismo", un sistema filosófico gestado por el propio Nery.

Un año después, en 1922, contrajo matrimonio con la deslumbrante poetisa Adalgisa Nery, musa recurrente de sus obras más emblemáticas.
En su pintura, escenarios y personajes imaginarios brotan con fuerza.
La tensión entre luces y sombras se manifiesta de forma rotunda en su producción.
En 1924, su hogar se erigió como epicentro de encuentro para artistas e intelectuales cariocas.
Por ella transitaron, entre otros, Mário Pedrosa, Guignard , Antonio Bento y su gran amigo e impulsor Murilo Mendes, su cómplice poético
En el año de 1927, Ismael emprendió un viaje con su familia rumbo a Europa.
Durante su estancia allí, se codeó con figuras cruciales del surrealismo como André Breton y Marc Chagall.
Esa estancia europea impregnó su manera de expresarse, llegando a admirar la obra de Chagall, hasta casi mimetizarse con el espíritu del artista ruso.
En 1929, llevó a cabo sus únicas exposiciones individuales en Brasil.
Por desgracia, no hallaron gran receptividad; aun así, participó también en una muestra colectiva en Nueva York, dedicada exclusivamente a pinturas brasileñas.
En 1930, el diagnóstico de tuberculosis lo golpeó, pero ni la enfermedad pudo doblegar su pincel.
Ismael volcó todo su dolor y sentir en sus lienzos durante tres años de tratamiento, sin vislumbrar la menor perspectiva de mejora.
Ismael Nery no logró vencer al mal del siglo.
El 6 de abril de 1934, exhaló su último aliento en un monasterio franciscano, confinado por la tuberculosis. A pesar de su inmensa dedicación, falleció sin haber vendido una sola obra en vida.
Su genio fue reconocido en homenajes póstumos muchos años después, en la Bienal de São Paulo de 1965, al exhibirse su obra en una sala especial bautizada como "Surrealismo y Arte Fantástico".
En 1966, su arte brilló en la Petite Galerie del Museo del Louvre y en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro - MAM/RJ y también en la Bienal de 1969.

Para desentrañar el resto de esta apasionante travesía, le invito a nuestro próximo artículo: Ismael Nery: Biografía y Obra: Las Fases Artísticas y el Legado Surrealista.
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