Oskar Kokoschka
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Oskar Kokoschka

Oskar Kokoschka fue un pintor y escritor austriaco de gran relieve, figura clave del expresionismo alemán y uno de los artistas más influyentes del siglo XX.

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Arthur

Curadoria Histórica

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Oskar Kokoschka fue un pintor y escritor austriaco de gran relieve, considerado una figura clave del expresionismo alemán y uno de los artistas más influyentes del siglo XX.

Su nombre resuena por sus obras vibrantes y expresivas, esas que a menudo se sumergen en temas como el amor, el sexo, la muerte y la violencia.

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Además, cultivó la poesía, el teatro y el ensayo, siempre con el arte como telón de fondo.

 

Oskar Kokoschka

Oskar Kokoschka fue un insigne pintor y escritor austriaco, reconocido como uno de los máximos exponentes del expresionismo alemán y figura clave en el panorama artístico del siglo XX.

Sus lienzos, a menudo vibrantes y profundamente expresivos, abordan sin tapujos temas como el amor, el sexo, la muerte y la violencia.

No solo eso, sino que también dejó un legado en poesía, piezas teatrales y ensayos dedicados al arte.

 

BIOGRAFÍA

Oskar Kokoschka vino al mundo un 1 de marzo de 1880 en Pöchlarn, una pequeña localidad a orillas del Danubio, cerca de Viena, Austria.

Cuando le preguntaron sobre su infancia, solía decirse un niño muy feliz; su padre, añadió, le había provisto de libros que lo moldearon como hombre y artista.

Entre esos volúmenes se encontraba una versión abreviada de la Odisea del Mundo Pintado del Sensual, un manual de 1658 para niños, obra del pedagogo checo Juan Amós Comenius.

De ahí germinó su profunda apreciación por la literatura clásica y las artes.

 

En Viena, asistió a la Escuela Realschule, una institución donde el énfasis recaía en la ciencia y las lenguas.

Sus intereses, no obstante, se volcaban decididamente hacia las artes y la literatura clásica.

A los dieciocho años, se matriculó en la Kunstgewerbeschule, la Universidad de Artes Aplicadas de Viena.

La mayoría de los profesores de la escuela pertenecía a la Secesión de Viena, un movimiento que en sus inicios abrazó los estilos del Art Nouveau.

Fue durante este lapso cuando forjó su estilo personal, y sus primeras obras al óleo datan de 1905 y 1906.

 

En 1907, pasó a formar parte de una alianza de artistas y diseñadores pioneros en el diseño moderno.

Ese mismo año, colaboró como diseñador gráfico en tarjetas postales, expositores y dibujos infantiles, donde la figura humana era, a menudo, un motivo decorativo recurrente.

 

En 1908, Gustav Klimt, el secessionista por excelencia, incluyó a Kokoschka en su exposición en el Kunstchau. Klimt estaba, sencillamente, maravillado por el talento de aquel joven artista.

Fue en este periodo cuando conoció al arquitecto Adolf Loos, quien pronto se convertiría en su mecenas y defensor.

 

En 1909, Kokoschka fue expulsado de la Universidad después de que la presentación de su obra, oscura y violenta —Asesino, esperanza de las mujeres—, desatara un auténtico tumulto.

Gracias al apoyo de Loos, al año siguiente el artista viajó a Suiza, donde inmortalizó paisajes y retratos de aristócratas aquejados de tuberculosis en el sanatorio de Leysin, una comunidad suiza.

 

Oskar Kokoschka

En 1912, su camino se cruzó con el de Alma Mahler, la viuda del célebre compositor Gustav Mahler. Entablaron un tórrido romance que sería, a la postre, una inmensa fuente de inspiración y tormento en su vida.

Le propuso matrimonio en varias ocasiones, pero Mahler siempre se negó, hasta que finalmente lo abandonó para unirse al famoso arquitecto de la Bauhaus, Walter Gropius.

Los tres años que compartió con Alma resultaron una batalla de amor única e intensísima.

El artista declaró sin rodeos: "Nunca antes experimenté tanta tensión, tanto infierno, tanto paraíso".

Durante el tiempo que pasaron juntos, el artista plasmó en numerosos retratos a la pareja, incluido el Retrato doble de Oskar Kokoschka y Alma Mahler.

 

En 1915, tras el aborto de Mahler, el artista se sumió en una profunda tristeza y decidió alistarse para combatir en la Primera Guerra Mundial. Durante aquel periodo, fue llamado al servicio militar y resultó herido en combate, mermando su salud mental y física.

 

Kokoschka sufrió dos heridas durante la contienda: en Ucrania, una bala le atravesó la cabeza, y de nuevo en Rusia, donde fue alcanzado por una bayoneta en el pecho.

Milagrosamente, sobrevivió a ambas heridas, pero las secuelas se manifestaron en migrañas y alucinaciones que lo acompañaron durante muchos años.

Según sus propias palabras: "La guerra fue terrible, no sabía si saldría vivo, pero si lo hacía, escalaría la cima más alta para entender qué impulsa a la gente a sacrificar sus vidas sin razón."

Durante su convalecencia en Viena y más tarde en Dresde, compuso varias obras, entre ellas Orfeo y Eurídice, de 1918, reflejo de sus vivencias bélicas.

 

A lo largo de la década de 1920, Kokoschka ejerció como profesor en la Academia de Dresde y viajó profusamente por Europa, el norte de África y Oriente Medio, dedicándose sobre todo a pintar paisajes.

 

En 1934, en pleno ascenso del poder nazi, Kokoschka se trasladó a Praga, ciudad donde conocería a su futura esposa, Olda.

Allí fue comisionado para pintar un retrato del filósofo Tomáš G. Masaryk, presidente de Checoslovaquia.

Ambos entablaron una amistad profunda y solían debatir a menudo sobre Comenius, el filósofo del siglo XVII.

 

En 1935, Kokoschka obtuvo la ciudadanía checa.

 

En 1937, los nazis tildaron a Kokoschka de artista degenerado en la infame Exposición de Arte Degenerado, donde sus piezas se exhibieron junto a las de Wassily Kandinsky, Paul Klee y Egon Schiele.

En un acto de desafío, como respuesta, pintó el Retrato de un artista degenerado durante una de sus estancias en casa de los padres de Olda, en las afueras de Praga.

 

Oskar Kokoschka

Perseguido por los alemanes, y tras el Acuerdo de Múnich, él y Olda lograron escapar de la inminente invasión de Checoslovaquia, huyendo a Londres.

Allí participó en la exposición "Arte Alemán del Siglo XX" con veintidós obras.

De Londres, la pareja se trasladó a Cornualles, donde plasmó una serie de paisajes, a menudo cargados de alegorías políticas que cuestionaban la pasividad de Inglaterra y otras naciones europeas frente al avance nazi y la dramática situación de los refugiados.

 

A principios de los años cuarenta, Oskar y Olda se mudaron de nuevo, esta vez a Escocia y al norte de Gales, donde continuó creando paisajes, a menudo con tizas de cera.

En 1943 regresaron a Londres y, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, obtuvieron la ciudadanía británica.

A finales de esa década, participó en la Bienal de Venecia, representando a Austria con dieciséis pinturas.

 

En 1954, pintó un segundo tríptico mitológico, Termópilas, para la Universidad de Hamburgo, y durante las décadas de 1950 y 1960 se dedicó cada vez más a la litografía, los tapices, la escenografía y el vestuario teatral.

 

En 1960, la Universidad de Oxford le concedió un doctorado honorario, y en 1962, la Galería Tate organizó su primera retrospectiva británica.

 

En 1974, escribió una autobiografía titulada Mi Vida. A pesar de una visión mermada, siguió pintando hasta bien entrados los noventa.

Falleció en una clínica a la edad de 93 años, el 22 de febrero de 1980.

 

GALERÍA - ARTE COMENTADO

Autorretrato como Guerrero - El hecho de que Kokoschka se imaginara a sí mismo como un guerrero, junto con sus agresivos ataques a las normas académicas, intrigó al arquitecto vienés Adolf Loos, quien, ni corto ni perezoso, adquirió la escultura en cuanto la vio.

En ella, el artista reafirma su compromiso con un arte genuinamente expresionista. Es como si arrancara su propia piel para exponer nervios y carne viva.

La arcilla densamente modelada, con sus líneas incisas, hallaría su contraparte en los retratos de la misma época.

Kokoschka comentó: "Al contemplar una máscara polinesia con su tatuaje incisivo, comprendí de inmediato; sentía cómo mis propios nervios faciales reaccionaban al frío y al hambre de idéntica manera."

 

La escultura y la pintura de Kokoschka, en definitiva, se esforzaron al máximo por generar inquietud y desasosiego.

 

Obra de Oskar Kokoschka

Obra de Oskar Kokoschka

La Novia del Viento. Oskar Kokoschka. 1912-13.

Obra de Oskar Kokoschka

Obra de Oskar Kokoschka

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